Turismo rural y agroturismo ecológico en España

El ecoagroturismo y la puesta en valor de actores comprometidos con el rural

agroganadería ecológica en Mallorca

Hoy en día ser agricultor o ganadero y vivir de ello no es nada fácil. A pesar de que las condiciones de vida en el campo y en el medio rural han mejorado mucho, las leyes de mercado como en tantos otros sectores se imponen. La sombra de la industria agroalimentaria es muy larga, la productividad prima por encima de cualquier otro valor y el ritmo frenético del día a día hace que mucha gente ni se plantee qué es lo que come o de dónde vienen los alimentos que consumen. Eso a pesar de que, en cualquier caso, se ha producido un fuerte aumento de la demanda de productos ecológicos en la UE, que se ha multiplicado por cuatro en los últimos 10 años, según datos facilitados por la Comisión Europea esta semana.

El gasto de los consumidores europeos en productos bio ascendió a 19.700 millones de euros en 2011, cifra que representa un incremento del 9% respecto al año anterior. En la UE hay más de 186.000 explotaciones ecológicas, que cultivan un área de 2,9 millones de hectáreas. Eso, en cualquier caso, apenas supone el 5,4% de la superficie agrícola total. España es el Estado miembro con mayor superficie de agricultura ecológica (1,8 millones de hectáreas), seguido de Italia (1,1 millones), Alemania (1 millón), Francia (970.000) y Reino Unido (630.000).

Actores rurales comprometidos

Biel Torrens es uno de esos agricultores que a día de hoy están apostando por un camino diferente. Productor ecológico, procura vender directamente la mayoría de su producción al consumidor en los mercados ecológicos de Mallorca, junto con apenas unos pocos intermediarios en forma de pequeñas tiendas. Presidente de Slow Food Illes Balears desde septiembre de 2013 y secretario general de la Unió de Payesos de Mallorca, cuenta con una producción muy diversificada en donde se combinan algunas variedades ganaderas autóctonas como el porc negre o la vaca menorquina, con diferentes plantaciones agrícolas.

Sin ir más lejos, Biel ha constituido recientemente junto a otros 15 payeses de la isla la Associació de Productors de Pebre Bord Mallorquí, para tratar de devolver al mercado esta variedad autóctona de pimentón, al borde de la desaparición. Antiguamente un ingrediente básico para elaborar la famosa sobrasada mallorquina. También es uno de los 25-30 productores que en la actualidad están volviendo a cultivar en la isla el trigo xeixa (candeal en castellano), una variedad que estuvo a punto de desaparecer por riesgo de erosión genética y que ha sido recuperada gracias al trabajo de Slow Food en las islas.

trigo xeixa

Biel Torrens en su plantación de trigo xeixa en la finca Can Caló

Se trata de una variante muy antigua de trigo, bien adaptada al clima y a las condiciones edafológicas de suelos más bien arenosos, pobres en recursos, con lo que resultaba muy valioso para aprovechar tierras no tan fértiles a priori. Antaño era muy utilizado en la repostería típica mallorquina (sobre todo en las cocas de Navidad y empanadas) y se mezclaba con otros trigos para hacer pan. El trigo xeixa, al igual que la práctica totalidad de las variedades de trigo antiguo, tiene menos almidón, por lo que resulta ser más digestivo y adecuado ante alergias y otras intolerancias alimentarias, como al gluten.

Al hilo de esto, se ha sabido recientemente que investigadores del CSIC en España han dado con la tecla para producir un pan apto para celíacos con trigo transgénico. Tal y como mencionaba en un reciente artículo publicado en Ecotumismo, la celiaquía es la patología crónica intestinal más frecuente en España, hasta el punto de que afecta a una de cada 100 personas. Una circunstancia que ha ido en aumento en los últimos años debido, en buena medida, al abandono de variedades tradicionales de cereales como el trigo (el xeixa es un ejemplo, pero hay muchos más casos), la cebada y el centeno, para dar paso a variedades más comerciales, un efecto propiciado en muchos casos por la propia industria agroalimentaria. Productividad y calidad no siempre van de la mano…

Ecoagroturismo con valor y sentido

Ante esta tesitura, el modelo de ecoagroturismo que defendemos desde el proyecto Ceres Ecotur, entre otros muchos cosas, consiste en poner en valor y dar visibilidad al trabajo y saber hacer de personas como Biel Torrens. Un hijo, nieto y bisnieto de agricultor, que ha sabido adaptar y reorientar su actividad hacia otro forma de entender la relación del hombre con el campo, con la custodia del territorio que ocupa y con los alimentos que obtienen de él. La finca Can Caló, gestionada por Biel Torrens, es una de las alternativas para practicar un agroturismo diferente que ofrecemos desde este proyecto, aprovechando el Año Internacional de la Agricultura Familiar en curso, pero con el objetivo de que esta forma de hacer turismo en el medio rural tenga continuidad en el tiempo.

A fin de cuentas, bien gestionado y bajo parámetros de sostenibilidad, puede y debe suponer una fórmula inmejorable de hacer más visible el trabajo y poner el foco en actores rurales protagonistas como es Biel. Como él, afortunadamente, cada vez hay muchos más. Si gestionas o conoces una explotación agroganadera que encaje con estos parámetros, escríbenos a info@ceres-ecotur.com