Turismo rural y agroturismo ecológico en España

La Fundación Ecoagroturismo con el Año Internacional de la Agricultura Familiar

Año Internacional de la Agricultura Familiar

Este 2014 que comienza ha sido declarado Año Internacional de la Agricultura Familiar por la FAO. Una declaración para poner en valor la agricultura a pequeña escala como herramienta para facilitar una mejora en la gestión de recursos naturales, mejorar la protección del medio ambiente, lograr un desarrollo sostenible o erradicar el hambre y la pobreza en zonas desfavorecidas, en particular en zonas rurales. Una declaración que comparte y apoya la Fundación Ecoagroturismo, ya que supone poner el foco en el perfil que representa nuestro ámbito de actuación y la amplia mayoría de nuestros asociados.

Un perfil protagonista en el concepto de agroturismo que defendemos, entendido como una oferta de actividades integradas en fincas agroganaderas, cuyos gestores ofrecen actividades de ocio relacionadas con el mundo tradicional agrícola-ganadero, reforzándolo en su interrelación con el turismo. En definitiva, una diversificación de rentas agrarias familiares con actividades turísticas sostenibles, que aseguren su supervivencia.

El panorama sociológico del medio rural ha cambiado en los últimos años. Hace cinco o seis décadas, las duras condiciones de vida y la falta de oportunidades motivaron un masivo y progresivo éxodo rural del campo a las ciudades, llegando a una situación límite. Hoy en día, las infraestructuras son mejores, las conexiones también, internet facilita mucho las cosas en términos de autoempleo y emprendimiento y en las ciudades ya no hay tantas oportunidades como antaño. Las cosas están cambiando y, ante este nuevo paisaje social, la agricultura familiar y nuevas aplicaciones empresariales en torno a actividades tradicionales en el medio rural pueden suponer una alternativa de vida. El turismo puede ser, en este contexto, una actividad que puede revalorizar estas nuevas propuestas, hacerlas más visibles y suponer un complemento para hacer factible su viabilidad.

Para hablar y debatir sobre la conveniencia y necesidad de luchar y trabajar por la puesta en valor de todo lo que representa la Agricultura Familiar, no hace falta irse muy lejos. Se trata de una cuestión de índole planetaria, pero de fronteras para adentro es necesaria una profunda reflexión sobre el futuro de nuestro medio rural. Buscar soluciones y trazar estrategias para que el desarrollo rural esté basado en actividades agrícolas de base familiar, muy ligadas a la protección de nuestra biodiversidad agrícola y al uso sostenible de los recursos naturales. Vertientes ambas unidas a nuestra idiosincrasia y cuestiones de suma importancia en términos de producción de alimentos de calidad. Si somos lo comemos, habrá que cuidar cómo se produce eso que comemos.

Desde la Fundación Ecoagroturismo ya nos hemos adherido a la campaña en marcha por la declaración del Año Internacional de la Agricultura Familiar y en breve traeremos novedades en esta línea en torno al proyecto Ceres Ecotur, de turismo rural y agroturismo en España.