Turismo rural y agroturismo ecológico en España

Turismo rural de temporada: septiembre, la madurez de la cosecha. Agroturismo, enoturismo y vendimia

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Termina agosto y entramos en septiembre, la dulce postrimería del verano. La luz del sol declina como el color del campo, dorándose en lenta transición al otoño. Frutos como los higos, las uvas o las moras han engordado también hasta rebosar al punto de madurez y jugo con que el sol y las lluvias los han alimentado durante meses. Sus colores pintan viñedos e higueras, atrayendo a insectos y pájaros. Los impacientes verán recompensada su espera, porque todo lo bueno lleva su tiempo y se hace esperar… Las parras y cepas se retuercen con el peso de los racimos como se vencen las ramas de la higuera o se tiñen de rojo y mora los arbustos.

Septiembre es el fin de la cosecha, y el campo lo celebra desde hace siglos con fiestas en honor a la tierra y a los alimentos que surte. Arranca la Vendimia, una de las temporadas más pintorescas del mundo rural, inmortalizada por el arte desde la Antigüedad clásica a la actualidad. El turismo rural no es ajeno, y el agroturismo y enoturismo (con todas sus ofertas y propuestas) rezuma en estas fechas el olor a madera de las barricas y el frescor embriagado de las bodegas. El vino es la sangre de la tierra, fuente de vida y zumo de naturaleza exprimida y fermentada, enriquecida por los aromas y sabores del paisaje. Uno de nuestros patrimonios estrella.

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Generosos racimos de uvas, dulces o ácidas, doradas o tintas, invitan desde las vides a avispas, pájaros y hombres al festín de su degustación. Abundan fiestas y regiones donde saborear la cosecha de septiembre. ¿Qué mejor que probar un fruto de temporada en el paisaje que lo produce? ¿Recién recolectado? Mermeladas, helados o licores de uvas, moras o higos, entre otros, son algunas de las variantes que podéis disfrutar desde una casa rural en desayunos, comidas o cenas durante la fiesta de la cosecha, a la sombra de la parra o de la higuera, pudiendo alargar el brazo y, sin pincharnos, picar como un pájaro y llevarnos el sabor silvestre de una mora a la boca.

¿Qué os sugiere a vosotros septiembre en el campo? ¿Qué frutos y fotos produce vuestro entorno? Reunidas darían para un mosaico.