Turismo rural y agroturismo ecológico en España

Turismo rural singular como argumento más sólido frente al turismo de masas de sol y playa

turismo rural

Hemos asistido en Valladolid a la 17ª edición de INTUR, Feria del Turismo de Interior, probablemente la cita más importante del sector. Hay quienes acusan un bajón respecto a ediciones anteriores y un creciente descrédito de la eficacia de los stands en la promoción directa. En cambio, parece haber satisfacción general con el espacio de negocios y las mesas de contratación, donde el flujo de contactos y clientes se ha traducido en un beneficio mutuo y real, que en resumen es la clave de este tipo de mercados: el capital humano.

El gran público, en general guiado más por la curiosidad y la vista que por un interés concreto, buscando estímulos para incentivar sus ganas de viajar, encuentra sin embargo reclamos tan reiterativos como: “Salamanca, vívela”, “Castilla y León es vida”,  ”Segovia, disfrútala”, etc. En ese sentido, a pesar de las representaciones históricas y actuaciones varias que hubo, la promoción del turismo de interior parece pecar de una falta de originalidad y diferenciación, de SINGULARIDAD de la experiencia y del destino. Esto podría degenerar en una imagen del turismo de interior asociada al tedio y la homogeneidad, y que mucho desmerecería de la rica y variada oferta real. Parece también carecer de capacidad para singularizarse y diferenciarse de otros conceptos o ferias turísticas, al seguir sus mismos modelos y ganchos promocionales, lo que podría reducir el turismo de interior a la alternativa menor e indefinida del turismo de masas (“todo lo que NO es turismo costero”).

A la vista de la evolución del mercado, resulta preocupante además que el paraguas “Turismo de interior” sirva para amparar sucedáneos que lo abanderen una vez más bajo conceptos empresariales agresivos con piel de cordero -en este caso, bajo el parapeto de “lo natural”, “la experiencia”, “el sabor”- encubriendo un turismo de balneario, restaurante o enocultura. Es decir, turismo hedonista o consumista- naturalmente legítimos e imprescindibles en la difusión del patrimonio interior, pero a menudo planteados como nueva oferta de ocio para el turista urbano convencional y no con el compromiso ambiental o sociocultural que creemos debe regir cualquier proyecto turístico en el interior. Pues no se trata solamente de encontrar una alternativa al turismo costero, sino a su modelo de gestión: se repiten sin cesar ganchos como “experiencia”, “sabor” y “vida”, mientras se olvidan los más importantes: “responsabilidad”, “gestión”, “sostenibilidad”…

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Es por esto que el turismo rural sigue pareciendo el argumento más sólido del turismo de interior ante el turismo de masas del sol y playa. Es en él donde esa SINGULARIDAD se hace patente, por paisaje, experiencia y filosofía. El objetivo del turismo rural, que debería ser indisociable del ecoturismo y el turismo sostenible, no puede ser la simple escapada dominguera, sino lograr la integración vital del cliente en el medio. Una invitación al reencuentro de nuestro Interior no por parte de simples gestores hoteleros, sino de quienes gestionan sus recursos. Si no, el turismo de interior corre el riesgo de reducirse a los tópicos pintoresquistas a los que se ha reducido siempre desde la visión dominante (descanso, evasión, paz), para luego volver a lo de siempre, convirtiendo la naturaleza más en un paréntesis, una coartada o un patio de ocio y recreo que legitime el modo de vida consumista, que en su alternativa sostenible. No había más que visitar la feria Biocultura una semana antes en Madrid para apreciar la diferencia de presupuestos, mucho más ajustados a la realidad ambiental, social y al consumo responsable, más alejados del mercado convencional.

No se puede olvidar la otra gran aportación de INTUR 2013 además del espacio de negocios: el Congreso Internacional sobre Turismo de Interior. De la primera jornada nos llevamos la necesidad de internacionalizar el turismo de interior. Con presencia de representantes de las OET’s (Oficinas Españolas de Turismo en el Extranjero) de Alemania, Portugal, Francia y Reino Unido, y representantes de algunos tour operadores, se habló de las tipologías de estos mercados y de la necesidad de crear o dar forma a productos turísticos capaces de posicionarse en el extranjero.

En la segunda jornada, centrada en la promoción online, redes sociales y herramientas de posicionamiento web, de la mano de los responsables de comunicación e innovación turística de Rumbo, Tripadvisor, Minube, Trivago o Home Away (Top Rural), se debatieron temas de interés para propietarios y empresarios como la gestión de la reputación en Internet, la estrategia de comunicación online, el posicionamiento en los buscadores o la importancia de los contenidos. Por encima de todo, nos quedamos con una reflexión: lo primero es tener un producto diferenciado; luego, una adecuada política de comunicación online y gestión de redes sociales puede dar un valor añadido. Cambiar de orden las cosas, obviar que lo primero es tener algo auténtico, diferente, real e integrado en tu territorio, que hay que saber comunicar y no al revés, es una montaña de humo o fuego de artificio.

Comentarios

  • David Vázquez

    Me encanta esta versión de la crónica sobre INTUR. En la mayoría de los puntos coincidimos, especialmente en la parte de INTUR Negocios.

    A nuestro equipo esta feria le permitió conocer y darse a conocer.

    Como vosotros coincidimos en la importancia del factor humano, aunque no tanto el tema de las representaciones históricas. No obstante nuestr opinión es que estas fiestas se hacen más pensando en los locales, y es motivo para pasarlo bien. Aunque si atrae turistas, pues bienvenidos.

    Os dejo nuestra visitón:
    http://destinocastillayleon.es/index/cronicas-de-intur-2013-menos-de-lo-mismo/

    Un saludo!